Madame Espanto

Microrrelatos


CUMPLEAÑOS FELIZ

 

Sólo había un regalo de cumpleaños que anhelaba y su familia lo sabía a la perfección. La despertaron con el desayuno en la cama. Cuando bajó las escaleras la sala de estar estaba atestada de globos violetas, su color favorito y también su nombre. Una torta de dos pisos con diecisiete velitas ardían mientras entonaban el Feliz cumpleaños con ganas. Intentó esbozar una sonrisa pero no pudo contener las lágrimas que patinaban por sus mejillas, la angustia contenida en el pecho, las ganas de gritar. 

Apagó las velitas, entonces su mamá le entregó una caja envuelta en papel de regalo con un moño en la tapa. Con las manos temblorosas abrió el paquete y sonrió. De verdad, no tuvo que fingir; la cabeza de su victimario la miraba desde sus cuencas vacías. No volvería a ponerle un dedo encima, ni a ella, ni a nadie más. Nunca más. 

El mejor cumpleaños de su vida.

 


LA HUELLA

 

Escapando de su captor en el medio de un frondoso bosque bebió agua de lo que parecía ser la huella de un animal. Llevaba días sin comer, sus menudos huesos se entumecen pidiendo a gritos un descanso profundo. El cielo rojizo anuncia el final de la luz solar y como puede se esconde en un tronco hueco hasta ser vencida por el sueño.

Despierta abruptamente por los crujidos de las ramas y aspira el aroma a colonia berreta propia del secuestrador. Aunque lograse sobrevivir jamás podría extirpar de su memoria ese olor repulsivo. Se le eriza la piel cuando lo tiene muy cerca y sin poder dominar la furia que le hace bullir la sangre, sale de su escondite gritando con rabia. El secuestrador le apunta con un arma de fuego mientras la observa con sus ojos muertos, la luna llena brilla en lo alto del firmamento y las convulsiones sacuden su cuerpo. Su piel tersa y suave se cubre por una fina capa de vello grisáceo. Sus ojos color almendra se tornan amarillos. Sus orejas crecen como el resto de sus extremidades. Sus dedos se alargan hasta convertirse en garras. 

El cazador cazado se orina en los pantalones cuando la bestia alcanza los dos metros de altura.

La licántropa devora a su opresor con ahínco, ya encontrará algo más rico para sacarse el gusto de esa colonia barata.

 


LA PESTE

 

Las calles de Orlok estaban vacías, la peste había arrasado con gran parte de la población. Los pocos sobrevivientes que contaban con movilidad propia huyeron despavoridos hacia aldeas vecinas en busca de un futuro mejor. Un par de niños hambrientos, abandonados a su suerte, dormían en el ático de la capilla. Ya habían sido alcanzados por la enfermedad. En sus rosadas pieles los callos característicos comenzaron a asomar. 

Una figura masculina, alta, muy delgada, vestida de negro caminaba por el lugar cuando olió en el aire putrefacto el aroma de los infantes. Avanzó con cautela a través de las paredes de la casa del Señor para abrazar con dulzura las vidas de las criaturas que no volverían a despertar.

 


BAILARINA

 

Las calles porteñas desoladas eran el escenario idóneo para sus fotografías. Quería ganar el primer premio del certamen. Sabía exactamente qué quería; la iglesia de la calle Perón en el barrio de Balvanera. Su arquitectura gótica era imponente. Enfocó su objetivo y disparó, entonces la vio salir por la puerta principal mientras bailaba en lugar de caminar. Llevaba puesto un catsuit oscuro con estrellas bordadas en plata, el pelo largo recogido en una coleta y un sombrero tanguero negro. La siguió calle abajo con la cámara preparada. Un disparo aquí, otro allá, esa voltereta se ve estupenda. Tenía suficiente material para seleccionar una que le daría la victoria. 

Se detuvo bajo la farola para ver las fotografías en el visor de la cámara; ella no salía en ninguna. No se dio cuenta hasta que la tuvo enfrente, la mirada felina puesta en él sin un solo parpadeo. Sus labios rojos se entreabrieron dejando ver los colmillos blancos sedientos de sangre.

Ya nunca ganaría ese concurso ni ningún otro. 

 


Madame Espanto es una serie de microrrelatos de terror que se fueron publicando en la cuenta de Instagram @librosvmr (hoy inactiva) durante el año 2021.

Fue un experimento que contó con el feedback de varios lectores que apoyaron el proyecto, a quienes agradezco de todo corazón.

 

El primer volumen se puede leer desde la plataforma Issuu totalmente gratis:

Madame Espanto volumen I en ISSUU