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La tumba negra


"Yo me opuse a los dioses. Fui la causa de que mataran a un Rey..."

 

Este fantástico libro de Ahmet Umit mezcla la aventura, el misterio y la historia de una manera fluida en la que el lector puede viajar en el tiempo y comprender el accionar de los personajes. Familia y honor, amor y traición, patria y religión, son los debates internos que sufrió el escriba Patasana; él es el verdadero eje de esta historia, solo que lleva más de 3.000 años muerto, pero su diario es descubierto por un equipo de arqueólogos liderados por la joven Esra Beyhan, al sur de Turquía. El mismo está divido en veintiocho tablillas de barro que el escritor, astutamente, reparte a lo largo del libro. Entonces resulta ser que tenemos un capítulo en el presente, en donde el equipo sufre la baja de Hac Settar, un local que los ayudaba en la investigación, aparentemente asesinado, y un capítulo que narra lo escrito por Patasana en la tablilla. Dos historias paralelas que se van uniendo y mechando en el recorrido, de manera magistral. 

En medio de esta aventura policial, Umit aprovecha para contar los choques ideológicos que atentan contra la paz en Turquía, habla a través de sus personajes contando los diferentes puntos de vista, sobretodo el occidental, causando un choque de culturas y generando en el lector una profunda reflexión sobre las nefastas consecuencias que generan las opiniones fijas y cómo el fanatismo político puede enfrentar a muerte, incluso, a dos hermanos. 

Las tablillas son importantes para los arqueólogos, porque podrían descifrar el cómo y el porqué se derrumbó el Imperio Hitita. Cuando la policía local liderada por el Capitán E'ref Bey, les comunica que Hac Settar fue empujado desde lo alto del alminar, y que testigos afirman haber visto al homicida huir de la escena del crimen, la investigación toma otro cariz. 

Realmente disfruté la lectura de La tumba negra porque conozco poco y nada de la historia turca y para mi, que soy occidental, su cultura me resulta exótica, ademas gana puntos saber que el escritor es oriundo de Turquía, no es la visión de alguien de afuera sobre una cultura ajena sino que aquí tenemos a alguien que tiene autoridad para hablar del tema. La narración es fluida, el carácter de los personajes tanto primarios como secundarios, es verosímil y la vuelven dinámica, en especial porque hay algunos pasajes con humor en la interacción del grupo que, al contrario de cortar con la tensión, lo vuelve más creíble y llevadero. 

El final es abierto al debate, no voy a contar nada para que el lector lo descubra solo.