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He oído a los mares gritar mi nombre


"La vio.

Vio a la mujer. Allí, inmóvil entre los arbustos. Vestida con un traje vaporoso y antiguo, rescatado de una época anterior más elegante y menos funcional. Era como un espectro de blancos ropajes que la estuviese observando junto desde la frontera entre el Más Allá y el mundo físico."


Me entusiasma mucho escribir sobre He oído a los mares gritar mi nombre ya que desde hace tiempo busco una novela de terror con sirenas. Estas criaturas mitológicas conocidas gracias a La odisea de Homero o La sirenita, cuento fantástico de Andersen, suelen aparecer en historias más inclinadas a la fantasía como las geniales Matar un reino de Alexandra Christo o La bruja del mar de Sarah Henning, ambos retelling del famoso cuento de hadas. 

Aquí el escritor español Víctor Conde nos sumerge de lleno en una gran aventura terrorífica de lo que conocemos como horror cósmico. Sin entrar en detalles para no develar aspectos importantes de la trama sólo contaré de qué va esta trágica historia.
Una pareja de mujeres, Rhonda, psicóloga, que sueña con ser madre, y Valeska, ingeniera, que acompaña la maternidad de su amada, se mudan al pueblo costero de Holanda; Wisserke. El destino tejera alrededor de ellas una telaraña invisible que las arrastrará a una guerra secreta entre sectas. 
Rhonda comienza a oír la canción del mar y a tener la visión de una mujer con un sello particular. Valeska conseguirá trabajo a bordo de un barco y tendrá un encuentro cara a cara con auténticas sirenas. Estos hechos están relacionados de forma directa aunque ninguna sospecha nada. Bueno, los lectores tampoco.
El escritor es muy nerd, le encanta explicarnos todos los detalles. No deja nada a la imaginación del lector y por momentos emplea vocabulario técnico acompañado de varios pie de página, que en la edición que tengo están al final de todo lo cual resulta incómodo. Los personajes son interesantes, más que nada la pareja protagonista, aunque me hizo mucho ruido la técnica de Rhonda que consiste en tener un muñeco como si fuera un bebé de verdad para ir ¿ejercitando? La maternidad. Nunca oí hablar de algo tan descabellado, por momentos me descolocó. 
Valeska me pareció más cuerda y logré simpatizar con ella y sus ganas de progresar. Tiene mucho sentido del humor sobretodo en los diálogos equilibrados con los momentos de más suspenso.
Los antagonistas no se muestran más que como los "malos", no son importantes, acá lo que vale es el amor que se tienen Rhonda y Valeska, crucial para el desarrollo y el desenlace. Es un poco como la premisa el bien versus el mal sazonado con universos paralelos, criaturas míticas y un final con mucho artilugio. Me atrevo a decir que es una historia muy Hollywoodense, sería una película con muchos efectos especiales. 
También me gustó el diseño descrito de las sirenas, tienen como dos colas (muy al estilo Melusina) dientes filosos y un brillo fluorescente cuando están en el océano. El momento del encuentro con ellas es sin dudar, de mis capítulos preferidos. 
Me quedaron ganas de seguir leyendo a este escritor español. Mientras conozco sus otras obras, invito a que se zambullan en esta novela fresca para un verano caluroso.