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El elixir negro


"La civilización no me impresionó. En todas partes la mejor aportación del hombre a la creación me parecía tan lamentablemente insuficiente como las palabras que tengo para describirla."


Título: El elixir negro.

Autora: Elizabeth Engstrom.

Editorial Martínez Roca dentro de la colección Gran Super Terror.

Año 1988

 

 

¿Es Angelina Watson un vampiro?

El interrogante flota a lo largo de esta novela, magistralmente escrita, que puede leerse tanto en clave sobrenatural como en clave psiquiátrica.

Lo cierto es que Angelina tiene una técnica muy peculiar para castigar a los hombres que intentan seducirla: les muerde el cuello y les succiona la sangre.

A Angelina le complace el sabor de la sangre. La revitaliza. La pone en contacto con los sentimientos más íntimos de sus víctimas.

Ahora bien, ¿es un vampiro o sólo una psicópata con fobias sexuales?

Angelina deja un reguero de víctimas en su peregrinación a través de Estados Unidos, hasta que su camino se cruza con el de Boyd.

 

 


 

¿Se podría convertir en mi lectura favorita de este año 2022? Sí, totalmente.

Esta novela me hechizó completamente y cual vampiro me mantuvo cautiva durante los 41 capítulos que narran la siniestra y sangrienta historia de Angelina. 

 

Ella es una adolescente de contextura pequeña, pelo corto y rubio, que cuando muere la madre (el padre ya llevaba fallecido varios años) decide vender sus pertenencias y joyas y, sólo equipada con una mochila, salir a la ruta a hacer dedo. Sin un rumbo fijo pero con el instinto sediento de nuevas perspectivas, Angelina narra en primera persona su transformación gradual a vampira. 

 

Lo magnífico de este libro es la forma de escribir que tiene Elizabeth Engstrom. Su manejo del suspenso y cómo al finalizar cada capítulo, nos muestra el testimonio terrorífico de las personas que se han cruzado en su camino. Algunas, como su padrastro intuían que algo oscuro vivía en ella, para otros su conducta pasaba completamente desapercibida.

 

El personaje de Angelina está muy bien constituido; desde su despertar sexual hasta sus reflexiones sobre la libertad que tanto busca y ansía.

Angelina, ante todo, es una mujer aventurera en busca de emociones intensas. No quiere compromisos ni ataduras.

Sin embargo, su propios deseos la empiezan a atar a una conducta criminal y despiadada que ella, en su imaginario, adorna con belleza y voluptuosidad. 

Entonces es imposible no hacer la pregunta ¿es en verdad una vampira o una psicópata con delirios de grandeza? 

El vínculo que tiene con Boyd (un joven cazador que conoce en un baile en uno de los tantos lugares que visita) algo así como una conexión psíquica, le añade otra dimensión. 

 

Es fascinante después de leer durante décadas sobre vampiros, encontrar una historia que me sorprenda, que me encandile. 

Lo mejor es ir descubriendo poco a poco este nuevo poder que emana la protagonista a través de sus experiencias.

Realmente no supe cómo iba a terminar, me dejé llevar sin más.

La pluma de la autora no escatima en detalles sangrientos así como también en descripciones que sacadas de contexto podrían ser parte de un poema. Una joya perdida para descubrir. Quizás la nueva generación pueda darle el lugar que se merece.

¡Un gran descubrimiento!

 


Frases del libro

"La música era un torrente continuo de amor, gozo y solidaridad. Era hermandad y patriotismo y el primer sorbo de una bebida fría en un día caluroso. Era el olor a gatitos recién nacidos y la sensación de los pies desnudos sobre el barro blando y húmedo. Era un pastel de manzana caliente con queso y helado, y que te abracen y te acunen y te besen en la frente. Era correr en una noche de verano y apoyar la nariz contra el cristal frío de la ventana en un día lluvioso. Era fantástica y perfecta, nueva y refrescante, cálida y tierna."

 

"La civilización no me impresionó. En todas partes la mejor aportación del hombre a la creación me parecía tan lamentablemente insuficiente como las palabras que tengo para describirla."

 

 

"En mis viajes ya había tenido ocasión de reflexionar sobre el hecho de que, en realidad, yo era una mujer que viajaba sola y, como tal, no debían sorprenderme en desventaja."

 

"Deseaba que uno viviera lo suficiente para convertirse en una mascota."

 

"Las criaturas salvajes siempre tienen secretos, cosas que no pueden compartir porque no saben cómo hacerlo. Angelina tenía montones de secretos y ellos la arrastraban."

 

"Hay algo en la noche que fomenta el lado turbio de las personas. Preocupaciones y temores pesan onerosamente cuando está limitada la percepción sensorial. Uno puede estar acostado en la cama y asustarse por un leve ruido procedente de la otra habitación hasta que el corazón está a punto de explotar de tensión. Esos terrores que

sobrecogen en la oscuridad resultan insignificantes, incluso tontos, a la luz del día."

 

"El perezoso verano había pasado. El invierno y su rémora, la oscuridad, estaban a punto de descender."

 

 

"Niños. Gratos e inocentes niños. Olían tan bien; sabían tan tiernos, ricos, blandos, inmaculados. Los niños no habían envenenado sus cuerpos con drogas ni productos químicos; no habían endurecido sus corazones ante las ironías de la vida; sus vidas habían sido breves, sus aspiraciones limitadas. Podía vivir con el conocimiento y la conciencia de los niños —podría vivir con el optimismo de los niños— mucho mejor que con el amargo esbozo de los recuerdos adultos."

 

"Un barrio tan bonito debía de ocultar un montón de perversiones."

 


Bio de la autora

ELIZABETH ENGSTROM, que antes de consagrarse a la literatura trabajaba en el campo de la publicidad, es autora asimismo de When Darkness Loves Us y Lizzie Borden. El elixir negro fue nominada para el Premio Bram Stoker como obra sobresaliente en el género de terror. Desempeñó además el puesto de secretaria de la asociación Horror Writers of America. Tras residir mucho tiempo en Hawai, se ha radicado en Oregon, donde vive con su esposo, su hijo y numerosas ovejas.