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Bestiario Nacional


"De todos estos elementos está hecha la argentinidad: de lo que aportaron las culturas originarias, de todo lo que vino con los conquistadores

y los colonizadores, de lo que trajeron del África los esclavos negros, de lo que empacaron los inmigrantes en su modesto equipaje. Se atribuye a Flaubert la frase “Madame Bovary soy yo”. Parafraseando, podríamos decir: los seres sobrenaturales argentinos somos nosotros.

Es tan bueno y necesario conocerlos como es bueno y necesario conocernos a nosotros mismos."

De Ana María Shua para el Bestiario Nacional. 


Desde niña me he sentido atraída por las historias sobrenaturales y Argentina, mi país de residencia y de nacimiento, tiene muchas de ellas. 

Este Bestiario orquestado por la Biblioteca Nacional Mariano Moreno ha sido una verdadera joya que logró rescatar tradiciones que mezclan la cultura de los pueblos originarios con las creencias que impusieron los colonos. Dividida por regiones, la muestra incluyó piezas audiovisuales, ilustraciones, gigantografías y por supuesto, libros. 

A algunos de estos “monstruos” o entidades del folklore ya los conocía, pero fue enriquecedor enterarme de dónde o cómo surgieron, y descubrir muchos otros. 

Mi abuela paterna oriunda de la provincia de Santiago del Estero me contaba acerca de La Salamanca, la reunión de brujas y demonios en una cueva con locación secreta, al que sólo se podía acceder si oías los tambores. Me emocionó encontrar esta leyenda en un apartado especial.

El lobizón, la lechuza, la sirena tucumana, el Pombero, la luz mala, la viuda, el Nahuelito, fueron algunos de los que cobraron vida en el catálogo que puede descargarse gratuitamente desde el sitio web de la Biblioteca.

Si están cerca de la librería ubicada sobre Avenida Las Heras esquina Agüero, pueden comprar la edición en papel. Además crearon un juego de cartas como forma lúdica de aprender y divertirse con todas estas criaturas. 

A continuación les presento brevemente a mis favoritos:


Sinopsis

Desde el principio de los tiempos, los relatos míticos —construcciones sociales y simbólicas— se convirtieron en la herramienta que encontró el ser humano para aprehender la naturaleza, explicarla y, también, dominarla. En ellos, los dioses —dadores de dones y castigos— ordenaban la vida de los pueblos. Las leyendas, en cambio, conformaron el repertorio de relatos construidos culturalmente, destinados a dar respuesta a hechos del entorno próximo y a los fenómenos de la naturaleza.

 

En Argentina, esas narraciones se fundaron sobre el panteón de seres mitológicos de las diferentes culturas indígenas que habitaron el territorio. Luego de la colonización, las tradiciones indígenas se entrelazaron con la hispánica. De estos relatos trata la muestra Bestiario nacional. Criaturas del imaginario argentino, que es, además, una invitación a conocer el abundante material hemerobibliográfico que aborda esta temática y que la Biblioteca Nacional conserva en el acervo de sus salas especiales.

 

La muestra está estructurada en cinco regiones geográficas, en las cuales se destacan algunos de los seres mitológicos más emblemáticos: el Pombero, el Lobizón y el Yasí Yateré en el litoral, el Runa Uturunco y el Ucumar en el noroeste, las aves mágicas de cuyo, la Luz Mala y el Chancho de Lata en la pampa y los duendes de los bosques patagónicos, junto a otros seres que atraviesan todas las regiones y pueblan diferentes espacios, como el Mandinga, las brujas y La Mulánima, entre otros.