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La paciente silenciosa


"Nos atrae esta profesión porque estamos heridos; estudiamos psicología para sanarnos. Que estemos dispuestos a admitirlo o no es otra cuestión." 

 

"Hay demasiado dolor en todas partes, solo que cerramos los ojos para no verlo. La verdad es que todos tenemos miedo. Nos aterrorizan los demás." 


Alice Berenson dejó de hablar después del asesinato de su esposo, tras ser apresada por la policía en la escena del crimen.

Un psicoanalista se obsesiona tanto con el caso que cuando se entera de que hay un puesto disponible en donde Alice está internada, no duda en postularse para tener la oportunidad de hacer que hable.

 

Este thriller popular alterna los puntos de vista de estos dos personajes, pilares de esta historia torcida en donde el psicoanálisis es un punto importante y una forma de resolver el misterio del por qué Alice dejó de hablar, si efectivamente es culpable y si el psicoanalista sólo la usa como chivo expiatorio para sus propios problemas personales.

 

La novela es muy trepidante, con ese estilo clásico de best seller. Te va enredando capítulo a capítulo porque ambos personajes están bastante perturbados y como lectora supe desde el principio que podía terminar en cualquier parte. En esta línea en donde los narradores no son confiables, también recomiendo La señora March de la española Virginia Feito.

Es de esos libros que no podes soltar hasta el final, pero que cuando los terminas de leer no te quedas con nada.

Si quieren una lectura entretenida, puede ser lo que están buscando.

 


Sinopsis

Alicia Berenson, una exitosa pintora, descarga cinco tiros a la cabeza de su marido, y no vuelve a hablar nunca más. Su negativa a pronunciar palabra alguna convierte una tragedia doméstica en un misterio que atrapa la imaginación de toda Inglaterra. Theo Faber, un ambicioso psicoterapeuta forense obsesionado con el caso, está empeñado en desentrañar el misterio de lo que ocurrió aquella noche fatal y consigue un puesto en The Grove, la unidad de seguridad del norte de Londres a la que Alicia fue enviada seis años atrás y en la que sigue obstinada en su silencio. Pronto descubre que el mutismo de la paciente está mucho más enraizado de lo que creía. Pero, si al final ella hablara, ¿estaría dispuesto a escuchar la verdad?