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La canción de Kali


"La diosa se sentirá muy complacida de recibir vuestra carne mezclada con sangre."


"Durga era maternal y Kali tenía fama de lasciva. Durga se presentaba púdica en su indumentaria, mientras que Kali estaba desnuda... no sólo desnuda sino desvergonzadamente despojada, llevando sólo la negritud como capa. La negritud y una gargantilla de cráneos humanos."

 

Bobby es un estadounidense que viaja por trabajo junto a su esposa y a su beba a Calcuta. Sus editores le encomendaron la tarea de retirar un valioso manuscrito de un poeta que lleva ocho años desaparecido. Allí se entrevista, como parte de la investigación, con un hombre que le narra en primera persona su iniciación a los Kapalikas, un culto secreto a la diosa Kali. 

 

Dan Simmons construye una narración terrorífica sobre la depravación humana capaz de sumergirnos en la oscuridad de la desesperación y la pérdida. El protagonista se va metiendo sin desearlo en un espiral místico que va más allá de su imaginación. Calcuta se convierte en un escenario tétrico en donde la desolación, la indiferencia y la brutalidad de la gente puede interpretarse como una mirada occidental sobre aquella tierra que a nuestros ojos resulta exótica cuanto menos o, podemos verla como un pozo sin fondo en donde los ricos y poderosos pudieron aplastar al común de la población usando la religión como herramienta de adoctrinamiento. 

 

La canción de Kali no necesita grandes giros argumentales para ser aterradora, el choque cultural es más que suficiente y pruebas históricas sobran. Con una atmósfera opresiva y sucia, descripciones detalladas de la violencia ejercida y el misticismo de Kali, la diosa hindú que ya de por sí tiene una imagen totalmente siniestra con sus collares hechos de cráneos humanos, me puso los pelos de punta. Es una novela de terror para corazones valientes. 

 

"Desde luego aquí hay mucha pobreza. Mucha miseria, según los parámetros occidentales. Ello debe ofender el espíritu americano, teniendo en cuenta que Estados Unidos se ha esforzado repetida y denodadamente por eliminar la pobreza. ¿Cómo lo expresaba su ex presidente Johnson? ¿Declarar la guerra a la pobreza? Cabría pensar que su guerra de Vietnam le había satisfecho."