"Nunca he dejado de tener un universo propio que intenta escapar de mí, nunca he sabido cómo habitar en este mundo sin que la mayor parte de mi alma sueñe que está viviendo en otro."
Samantha es una estudiante becada de la universidad de Warren (recordemos que Estados Unidos es muy elitista y solo unos pocos van a la universidad porque es muy cara) en la carrera de letras.
Dentro de un seminario, conoce a un grupo de mujeres muy extrañas con una conducta estrafalaria e infantil. Se llaman las unas a las otras "bunny" (conejita)
Samanta es un personaje sombrío, inseguro e introvertido (terriblemente aburrido) y su única vida social proviene de Ava, una amiga que vive burlándose de los demás, incluidas las Bunnys.
Cuando a Samantha le llega una invitación para formar parte del experimento exclusivo de las bunnys, duda, pero a espaldas de Ava, asiste y descubre algo tan extraño como macabro.
La reflexión final me dejó con gusto a poco.
Para colmo, la tapa del libro viene con algunas reseñas de referencia como la autora de "El cuento de la criada", Margaret Atwood, que expresa que es "brillante".
Me costó mucho conectar con la protagonista y su visión tan absurda de la vida. En cuanto a la escritura, por momentos utiliza el lenguaje coloquial que, como lo leí traducido al español, me chocó bastante y lo sentí muy lejano.
Paradójicamente, esta novela nos habla de la desconexión con la realidad y yo me sentí desconectada del libro.
