"Los niños se van haciendo mayores y, con suerte, dejan atrás esas fantasías, porque descubren el mundo real."
La novela "El otro" de Thomas Tryon sirvió de inspiración para otros escritores tales como Ira Levin y Stephen King. Quizás leerla recién hoy, después de haber leído tanto y mirado tantas películas que claramente se han copiado de esta historia, hizo que se volviera predecible su vuelta de tuerca, pero no por eso la lectura ha sido menos satisfactoria.
Los gemelos Perry son muy diferentes entre sí, Niles y Holland, pero comparten aventuras en un caluroso verano en la granja familiar bajo la mirada atenta de su abuela rusa Ada.
El autor nos posiciona desde el punto de vista del gemelo Niles que intenta sin éxito frenar a su odioso hermano. Así, él nos va relatando de manera infantil el mundo adulto que lo rodea en esa granja familiar que parece maldita ante tantas desgracias. Varias muertes han golpeado a la familia; terribles accidentes con los que el niño lidia como puede.
"El otro" es un thriller psicológico que me puso los pelos de punta y que retrata la soledad de una manera cruda y escalofriante. El aislamiento de la mente de un niño que no puede manejar la pérdida y que vive en sus fantasías infantiles. ¿Dónde está el límite entre la realidad y el juego?
¿Hasta dónde se debe incentivar la imaginación febril de un infante como lo hace su abuela Ada?
"El otro" es un libro de terror a plena luz del día que transcurre en un verano caluroso. Al menos, eso es lo que nos muestran por fuera.
El autor maneja muy bien el suspense y nos va guiando de la mano hasta descubrir toda la verdad. Lo que más destaco es que su final me dejó helada, no me tranquilizó como otras historias de este estilo. Es una novela ideal para quienes leen thrillers y terror porque mezcla magistralmente elementos de ambos subgéneros literarios.
Cuenta con una adaptación audiovisual de 1972 que no vi pero que la editorial Impedimenta utilizó en su tapa.
Un clásico para redescubrir.
Frases
"Me temo que nunca abandonaré este mundo, tan pequeño y preciso, en el que vivo. Sin duda estarás pensando que es un lugar solitario."
"¿Qué es eso que siento, que noto que me falta? ¿A qué se debe esta vaga angustia, este malestar? Creo que, de modo extraño y terrible, me falta él."
"No pasa nada. Todo el mundo debería llorar de vez en cuando."
"Los niños se van haciendo mayores y, con suerte, dejan atrás esas fantasías, porque descubren el mundo real."
