· 

Pie de bruja


"Quiero sentir que la magia de la vida fluye a través de mí. Quiero que me llene."


Pie de bruja es un libro que mezcla el folclore de la tribu Pequot, el cristianismo puritano de los colonos ingleses y el paganismo, logrando salir airoso con una narración que se cuece a fuego lento.

La historia nos sitúa en una aldea de Nueva Inglaterra durante 1666, controlada por el puritanismo que todavía no ha caído en la paranoia de la caza de brujas. La protagonista es Abitha, una mujer europea casada con Edward, un hombre que tiene una deuda con su hermano Wallace por las tierras heredadas de su padre. Esta disputa por la tierra es el eje de está siniestra narración, ya que tres seres elementales; Bosque, una zariguella, Arroyo, un pez y Cielo, un cuervo, todos con rostros de niños, despiertan a Samson, un antiguo espíritu de la tierra para salvar al Pawpaw, un árbol milenario de las garras de la raza humana que lo está destruyendo. Cuando Edward es asesinado por los seres elementales, Abitha queda sola, aislada en la cabaña con toda la labor como arar y alimentar a los animales de granja. Pero el verdadero obstáculo es Wallace, su cuñado, que no va a descansar hasta quebrarla y quedarse con las tierras.

 

Ilustraciones originales de Brom
Ilustraciones originales de Brom

Brom, el autor de la novela, acompaña con unas ilustraciones preciosas de los personajes principales.

El desarrollo, tanto de Abitha como de Samson, y la dinámica de está fantástica dupla es el corazón de esta obra en donde la magia de sangre es poderosa.

Con una prosa descriptiva, Brom construye este mundo en donde el mito de la bruja cobra vida de la mano de la supervivencia y posteriormente, de la venganza. Muestra los prejuicios y la paranoia de los colonos puritanos frente a cualquier conducta que se saliera de las estrictas normas de convivencia que tenían y cómo algunos hombres, en este caso Wallace, usaron esto para perseguir fines egoístas y mancillar la reputación de mujeres, que como Abitha, solo querían sobrevivir sin molestar a nadie.

Los seres elementales son un equilibrio ambiguo entre la sed de venganza y el objetivo de restaurar el equilibrio de la naturaleza que fue entorpecido por el avance de la civilización humana. Como toda buena obra de horror, sus personajes son amorales e invitan a la persona que lo lea a dejarse llevar como si se tratase de un hechizo. 

El desenlace es sangriento y no escatima en detalles morbosos. Con un humor negro como solo los que somos amantes de las letras oscuras podemos disfrutar. 

 

Un libro más que recomendado para leer en esta estación fría acompañado de un buen café caliente.