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Carmilla


"El caso es que siento como si una funesta calamidad se cerniese sobre nosotros." 


Compré este hermoso libro ilustrado por Antonio Lorente en la Feria del Libro de Buenos Aires Nº 50 y se trata de un clásico gótico que al igual que los vampiros, parece ser inmortal. Me refiero a Carmilla, la novela corta escrita por Joseph Sheridan Le Fanu, publicada en varias entregas entre los años 1871 y 1872.

Está historia nos sitúa en un schloss (una residencia alemana nobiliaria de estilo palaciego) en donde Laura, la narradora, nos cuenta con lujo de detalles su encuentro y su posterior amistad con una joven enigmática llamada Carmilla. La forma en la que se conocen es por demás extraña y nos invita a desconfiar de su identidad y sobre todo, de sus intenciones. Un suntuoso carruaje tiene un accidente en pleno puente levadizo de frente al schloss de la protagonista, quien es testigo junto a su padre, de cómo la noble que viaja allí les pide indicaciones del pueblo más cercano para llevar a su joven hija, ya que tiene una salud delicada y tras el accidente necesita descansar. Ella debe continuar de manera urgente con su viaje y ya no puede llevarla consigo, es entonces cuando Laura que carece de amistades de su edad le suplica a su padre que la deje quedarse con ellos en schloss y este de buena gana, acepta la responsabilidad. A partir de allí, Laura y Carmilla entablan una amistad intensa casi parasitaria en donde se profesan su amor, al mismo tiempo que una extraña y mortífera enfermedad ataca la salud de las jóvenes en la comunidad aledaña. 

 

 

Sheridan Le Fanu construye lentamente una historia vampírica dando indicios y recurriendo a relatos históricos correspondientes a diferentes regiones y culturas europeas que describen encuentros con seres muertos que se alimentan de los vivos. 

 

La fascinación de Laura con su enigmática amiga es el alma de la obra. Cómo va quedando atrapada en su telaraña al punto de creer que su relación es genuina. Las amigas también nos rompen el corazón. 

 

Esta edición es preciosa y las ilustraciones de Antonio Lorente son fieles al libro. Una verdadera pieza de colección para las personas lectoras que gustan de atesorar ediciones especiales de sus obras favoritas. Por mi parte, está es una relectura de Carmilla, ya que la había leído en otras ocasiones por separado o como parte de una antología de terror. Una joya de la literatura gótica que hay que leer, al menos una vez.